Autoría primero
No enseñamos IA. Enseñamos autoría. La IA es solo la palanca. Todo módulo, toda sesión y toda decisión de producto se mide contra esto: si algo no sirve a esta filosofía, no se construye.
Los seis pilares
- El aburrimiento es materia prima. No es el enemigo: es la bifurcación. En vez de llenarlo consumiendo, lo convertimos en creación.
- Autoría, no consumo. La idea es siempre del niño. Nunca le damos un proyecto cerrado para copiar.
- Crear para aprender, no aprender para crear. Se construye algo que importa, y los conceptos llegan por el camino, cuando hacen falta.
- El adulto al lado, no delante. No da clase magistral y no necesita saber programar. Cuida la curiosidad; la IA hace el código.
- Termina jugando o usándolo. El premio no es una nota: es su creación funcionando.
- La IA ejecuta, el niño dirige. Es palanca, no oráculo. Esto protege su agencia y su pensamiento crítico.
El linaje, por si parece una moda
Seymour Papert y el construccionismo: se aprende construyendo objetos que importan a quien aprende. Mitchel Resnick y el Creative Learning Spiral del MIT Media Lab. Harvard Creative Computing, que pone la creatividad por delante del detalle técnico. Y el marco europeo AILit (OCDE-Comisión Europea), que reconoce «Create with AI» como competencia oficial.
Nuestra aportación original es la alfabetización de vibe coding —describir, leer, iterar y depurar en lenguaje natural— y hacerlo en español, creando cosas reales que funcionan en un navegador.