DEL SCROLL A CREAR
Aquí no se enseña a usar la IA. Se enseña a crear con ella.
Niños de 9 a 14 —con extensión para 15+— construyen cosas que funcionan —un juego, una web, una herramienta que usan de verdad— describiéndoselas a la IA. En español, con un adulto al lado que no necesita saber programar.
Esto lo hicieron ellos
Las primeras creaciones del club. Ninguna es un ejemplo hecho por un adulto.
Todavía no hay nada que enseñar aquí
Y preferimos decirlo a poner un «próximamente». El entorno del club está en construcción y el primer piloto es en otoño de 2026. Cuando haya creaciones, estarán aquí: el proyecto entero, ejecutable, con el prompt que lo hizo, lo que se rompió por el camino y la frase del niño sin corregir.
Te aviso cuando hayaEl aburrimiento es la bifurcación
Consumir siempre fue cuesta abajo y crear cuesta arriba. Por eso gana el scroll: no es que el niño no quiera crear, es que crear costaba demasiado.
El vibe coding invierte esa pendiente por primera vez. Un niño de nueve años describe lo que quiere y lo ve funcionando en la pantalla, en minutos. La distancia entre la idea y la cosa hecha se ha desplomado.
Cuando el futuro es incierto, lo único que de verdad proteges en un niño es la capacidad de crear. No enseñamos IA: enseñamos autoría. La IA es solo la palanca.
Cómo funciona una sesión
Todo proyecto sigue el mismo ciclo. No es invento nuestro: es el Creative Learning Spiral de Mitchel Resnick (MIT Media Lab), con dos añadidos nuestros — describírselo a la IA, y usarlo de verdad.
- 01
Imagina
La idea es del niño. Siempre. Nunca le damos un proyecto cerrado para copiar.
- 02
Descríbelo
Se lo cuenta a la IA con sus palabras. Esta es la alfabetización nueva.
- 03
Constrúyelo
La IA genera; el niño lo ve funcionar. El adulto no toca el teclado.
- 04
Pruébalo
Payoff inmediato. En el módulo del juego son quince minutos jugando el suyo.
- 05
Mejóralo
Algo falla. Aprende a describir el problema en vez de rendirse. Aquí se aprende de verdad.
- 06
Muéstralo
Lo enseña y lo explica. «Esto lo hice yo.»
Cuatro edades, cuatro programas
La banda se asigna por comportamiento observable, no por fecha de nacimiento: un aula de 3º ESO tiene alumnos de dos bandas sentados juntos.
9-10
El que descubre que puede
Habla en vez de teclear: a esta edad el cuello de botella es el teclado, no la comprensión. Sesiones cortas, tres o cuatro momentos de «funciona» por sesión.
11-12
El que quiere que sea suyo
Elige el tema y la estética. Aparece la regla que lo cambia todo: un cambio, una prueba.
13-14
El que quiere que sea creíble
Construye un juego jugable con reglas y puntuación, lee parte del código y depura describiendo el síntoma. No quiere que parezca cosa de niños.
15+
El que quiere que sirva
Proyectos con destinatario real: un cliente, una auditoría de una IA, algo publicado que usa gente. El evaluador ya no es el profesor.
Y el adulto, ¿qué hace?
En un colegio
El profesor facilita; no programa. Recibe el guion minuto a minuto de cada sesión, la formación para impartirlo y el entorno donde ningún alumno necesita crearse una cuenta de IA.
- Currículo llave en mano: 5 rutas, 11 módulos, calibrado por edad
- Formación del claustro, alineada al art. 4 del Reglamento de IA
- Alineación con AILit (OCDE-CE) y LOMLOE
- Contrato de encargado del tratamiento y protocolo LOPIVI
En casa
Te sientas al lado. No necesitas saber programar y no vas a dar una clase: tu trabajo es ayudarle a describir lo que quiere y a no rendirse cuando algo falla. La IA hace el código; tú cuidas la curiosidad.
- Sesiones de 45 a 90 minutos, con lo que hay que decir escrito
- Tu hijo no se crea ninguna cuenta: el perfil lo creas tú
- Todo termina en algo que se juega o se usa el mismo día
- Sin deberes, sin notas, sin pantallas infinitas
Seguridad y datos, en cuatro líneas
- Ningún alumno crea cuentas de IA. La petición sale de nuestro servidor, con nuestra clave.
- No recogemos nombre, apellidos, email, foto ni fecha de nacimiento de ningún alumno.
- Lo que se conserva 90 días son sus instrucciones bajo alias, para que un adulto pueda supervisarlas. Se borra a petición.
- El adulto ve en vivo lo que escribe cada niño y lo que le responde la IA.
Empezar
Para un colegio
El primer paso no es una licencia: es una jornada de formación con tu claustro, o un piloto de un grupo durante un trimestre. Se decide en una conversación de media hora.
Hablemos de tu centroPara una familia
Todavía no hay plazas abiertas: el club arranca con un piloto pequeño en otoño de 2026. Si quieres estar en él, escríbenos y te avisamos antes que a nadie.
Avísame del piloto